El hecho salió a la luz cuando la mujer se presentó en la comisaría local para denunciar la desaparición del adolescente, indicando que el joven se había retirado de la vivienda alrededor de las 6:45 y que había encontrado una nota con la leyenda “Me voy, no me busques”.
A raíz de la denuncia, la policía inició la búsqueda del menor, incluyendo consultas en la escuela secundaria N° 35 “Cabo Sendrós”, donde se confirmó que el adolescente no había asistido a clases. Posteriormente, la suegra del joven se presentó en la Comisaría del Menor y la Familia, y brindó información clave que motivó la intervención del Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf).
Funcionarios del organismo lograron contactar al menor, quien relató haber sido víctima de una brutal golpiza en su propio hogar. Según su testimonio, su madre lo obligó a arrodillarse sobre sal, lo ató con una soga y lo agredió físicamente con una fusta de fibra de vidrio y un rebenque de cuero, mientras lo insultaba. Afirmó además que su hermana fue forzada a grabar la agresión bajo amenaza.
Funcionarios del organismo lograron contactar al menor, quien relató haber sido víctima de una brutal golpiza en su propio hogar. Según su testimonio, su madre lo obligó a arrodillarse sobre sal, lo ató con una soga y lo agredió físicamente con una fusta de fibra de vidrio y un rebenque de cuero, mientras lo insultaba. Afirmó además que su hermana fue forzada a grabar la agresión bajo amenaza.
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